Llegada de los Negros a Perú:
En 1502, llegaron los primeros
esclavos negros de África a América. Fueron traídos para reemplazar la mano de
obra indígena, que iba disminuyendo ostensiblemente en las colonias españolas.
Entre 1492 y 1700, unos tres millones de africanos fueron sacados de sus
tierras, de manera violenta, para ser esclavos de los conquistadores en
América.
Eran traídos en buques
especiales, llamados "Ataúdes" o "Tumbeiros". Estos nombres
eran expresión de las características de tales expediciones mercantilistas,
porque llegaban vivos a América sólo la mitad de los negros que habían salido
de África.
Venían enmarrocados
(amarrados), apiñados en las bodegas de los buques, sin las mínimas condiciones
de higiene, sin la adecuada alimentación; en estas condiciones aquellos negros
eran presa fácil de enfermedades y epidemias.
Venta de los Negros:
Eran exhibidos encadenados
apenas arribaban mientras eran denigrante mente subastados. Los precios
variaban de acuerdo al sexo, fortaleza, salud y edad. Una vez adquiridos
pasaban a ser patrimonio de su amo, quien disponía de su destino y de su vida.
Tenían un valor en dinero y pertenecían a alguien y los alimentaban para
utilizarlos en faenas y servicios que el amo creyera conveniente. Si el amo
quería deshacerse del esclavo, lo ofertaba en el mercado de trata de esclavos,
poniendo un sobreprecio, para recuperar su inversión y sacar algún dividendo.
Explotación de los negros:
Los esclavos vivían en las
haciendas en barracas o barracones; en las ciudades, estas barracas estaban
ubicadas en un rincón de los huertos o solares. Dichas barracas, como es de
suponer, propendían al hacinamiento y la promiscuidad.
Las mujeres negras esclavas,
en las haciendas y en los solares virreinales, fueron destinadas para labores
domésticas. Sin embargo, muchas de ellas, en las haciendas, principalmente
costeñas, hacían labores de campo, como por ejemplo, en los viñedos y algodonales,
conocidas en este último caso, como "apañadoras".
Los varones efectuaban el
trabajo más pesado tanto en las zonas urbanas como en las haciendas. Como por
ejemplo, limpieza de excusados, galpones, porquerizas, caballerizas, etc.